Arrancamos la quinta Vanessita en el ya clásico Dark Souls. Con ya cuatro victorias sobre Gwyn y habiendo recorrido todos los rincones de Lordran presente y pasado, el juego es ya como un lugar feliz para mí. Además, nunca he usado milagros en este juego. Esta iteración pretende solventar esa carencia.
Lo gracioso del asunto es que con cierta experiencia en Dark Souls, uno es capaz lo mejor y de lo peor. De matar al Demonio de Aries o a los Cuatro Reyes a la primera con una mano a la espalda, y a la vez caerse tres veces de la misma precipicio del Burgo de los No-Muertos. Así, la experiencia no es sólo gratificante por la autosuperación, sino que es entretenida por la comicidad de lo inesperado en la muerte.

Prólogo y Asilo
Creamos a Vanessita Xi como Caballero, con su Llave Maestra como regalo inicial. Nada a destacar en el Asilo pero, como ya anuncié antes mi principal enemigo en esta saga es la gravedad, y Vanessita Xi se cae del primer barranco que encuentra intentando alcanzar el primer Anillo del Sacrificio del acueducto en el Santuario de Enlace de Fuego.
Contador de muertes: 1
Burgo de los No-Muertos, camino a la catedral

Tras la recogida de objetos y un ligero granjeo de almas, siempre hay que pasar a saludar al buen comerciante no-muerto para obtener la MVP de las armas, la devoradora de barras de vida: el garrote pinchúo. Equipado ya para enfrentarme a los dioses, el resto del burgo transcurre sin mayor dificultad que… de nuevo caerse por un barranco al esquivar un barril llameante. El demonio Torito-Guapo cae a la primera ante el poder del palo-con-pinchos.
Contador de muertes: 2
Parroquia de los No-Muertos, haciendo amigos
Solaire, viejo amigo, nuestros destinos parecen estar entrelazados. Confío en él para echarme una mano con las gárgolas. Más adelante, su compadre André reforzará las armas de Vanessita Xi, conocerá a Siegmeyer y liberará a Lautrec de su prisión. Las gárgolas caen a la primera.

Con esto hecho, toca volver temporalmente al Santuario de Enlace de Fuego para mejorar el frasco de Estus y para enseñar a volar a Lautrec, que generosamente nos ofrece el Anillo de Favor y Protección a cambio. También vamos de compras para conseguir el cofre sin fondo y las herramientas de reparación y mejora. También a recoger trastos, entre los que cabe destacar la claymore, que como arma de ocultismo es la repanocha con Nutella®. A todo esto, me vuelvo a caer por un barranco en el santuario y el dragón del puente me flamea una vez.
Contador de muertes: 4
El Demonio Cabrón y las Profundidades
Una vez conseguida la llave del sótano, Vanessita desciende a la parte baja del Burgo de los No-Mueros para liberar a Griggs y encargarse del infame Demonio Cabrón. El bicho cae a la primera, ya sufrí su dolor en anteriores reencarnaciones y Vanessita Xi viene curtidísima.
Las Profundidades se abren pues, sin mucha complicación. Asesinados el cocinero, la rata madre y Kirk y liberado el piromante Laurencio, sólo queda que Solaire nos eche una mano con el dragón esparracado. Absurdamente, el descabezado lagarto consigue matarme dos veces pese a lo limitado y previsible de su juego de movimientos. Creo que este monstruo me ha matado sólo cinco veces en total de todas las partidas, contando estas dos últimas.
Contador de muertes: 6
Ciudad Infestada, la que tengo aquí colgada
Por si los bosquimanos y el parkour no fueran suficientes, consigo que me mate el monstruo abrazamuros por pura torpeza mientras me daba de tortas con un jebi con garrote. Increíblemente, consigo caerme al abismo al intentar matarlo con la ballesta. Tras el estúpido incidente, voy directo a por Queelag, con la inestimable ayuda de Mildred Devorahombres es un paseo. Taño la campana de las narices y me voy a dar un paseo para recoger cobre un par de objectos, entre los que destaco la piromancia del mal aliento y el super-garrotín. Un grupo de sanguijuelas gigantes deciden que me estaba yendo demasiado bien y me acorralan contra un muro haciéndome el agradable.
De camino de vuelta al Santuario, es menester recoger un alma para mejorar el frasco de Estus y, como ya es tradición en esta casa, los perros ígneos y los bosquimanos consiguen matarme otra vez. Finalmente, que no falte la muerte-por-noria en esta bonita aventura, que suma una quinta muerte por caída a la cuenta.
Contador de muertes: 11
Niveles arriba y otras mejorías
Antes de meter a Vanessita Xi en las profundidades de la temible Fortaleza de Sen, toca darle un poco más de forma al personaje y para ello vamos a necesitar unas cuantas cosas.
Ingredientes
- 1 Vanessita
- 1 garrote pinchúo
- 1 claymore
- 1 ascua divina
- 1 talismán
- 1 llama de piromancia
- 18 trozos de titanita
- De 1 a 6 trozacos de titanita
- De 1 a 6 trozos de titanita verde
- 1 buen manojo de almas
- Piromancias
- Milagros
Preparación
Lo primero de la receta es preparar un poquito de magia. En el Santuario de Enlace de Fuego, habla con Laurencio y echa todas las almas que puedas sobre tu llama de piromancia, reservando unas cuantas para adquirir algún conjuro. Coge el atajo a la Parroquia de los No-muertos para convertirte en un auténtico SUN BRO.
Entrega el ascua divina a un herrero de confianza, por ejemplo André. Mezcla los trozos de titanita normal con el garrote y con la claymore hasta obtener unas armas consistentes. A partir de ahí, aplica la titanita grande al garrote y la verde a la espada para divinizarla.

Catacumbas, vuelta al asilo y la Perrita Sif
En vista de que me faltan muchísimas almas para conseguir todo lo que quiero, Vanessita Xi hace una breve excursión a las Catacumbas para coger un precioso anillo de sugerente nocturnidad que será de lo más práctico después en Anor Londo. Una caída por precipicio aquí de lo más tonta, luchando con ascoletos.
También visitamos el asilo brevemente, para cosechas unas cuantas almas del Demonio Salvaje y obtener un par de objetios claves: la muñeca chochona y el anillo de hierro para cojos. Como soy ultra-manco, consigo que me mate el susodicho demonio un par de veces.
Ya que estamos en el Santuario de Enlace de Fuego, podemos visitar rápidamente las Ruinas de Nuevo Londo y obtener la tercera alma de guardián de fuego. Vanessita Xi parece olvidarse de que allí le espera el guerrero cenizo, que se ha vuelto hueco, y muere una vez ante un parry de lo más rastrero.
Y de aquí Vanessita Xi se encamina a la Cuenca Tenebrosa, principalmente para obtener la Corona del Anochecer y, ya que estamos el manojo de almas que nos otorga la Perrita Sif (emoji triste). Me caigo por el vacío huyendo de los cazadores del bosque.
Contador de muertes: 16
Todo muy bien en la Fortaleza de Sen
Como viene siendo habitual en las últimas partidas, voy tan preparado y concentrado a la Fortaleza de Sen que me lo paso al primer intento. Simplemente mencionar que es importante rescatar a Siegmeyer Cebollas y a Logan Sombrero-Gordo, y obtener el anillo de la serpiente dorada para que futuros granjeos de objetos sean menos tediosos. Me gasté también unos dineros-almas en comprar un par de titanitas verdes del comerciante cenizo, por si acaso palmaba antes de llegar al herrero en la ciudad.
Contrafuertelandia
Anor Londo se desarrolla como era previsible. Una primera parte muy tranquila donde obtengo el anillo del primogénito de Gwyn sin incidentes. La paz termina en el contrafuerte con los demonietes abajo y los caballeros arqueros arriba. Ahí Vanessita estira la pata cuatro veces, todas ellas precipitándose al vacío con la inestimable ayuda de gigantesca flecha en tres de las ocasiones y otra más empujada por un tridente demoniaco.
Una vez obtenido el acceso al palacio, Vanessita Xi se abre camino a través de la hueste de caballeros plateados hasta el herrero gigante para acabar de reforzar sus armas hasta “garrote pinchúo +10” y “claymore divina +5”. Estuve testeando también el garrote oculto que se encuentra en el sótano de las cocinas, pero el daño era ligeramente inferior a su contrapartida mundana, incluso teniendo en cuenta el bonus de las armas ocultistas contra criaturas divinas. Ornstein y Smough, tras matarme una vez el gordo foca, caen al segundo intento bien torraditos gracias a mis piromancias.
Contador de muertes: 21
Desvío para más mejoras
Toca un rato de pasearse por Lordran para conseguir unos deseados objetos, milagros y mejoras. Con la Vasija del Señor en su sitio, lo de granjear ratas, bichos del caos y demonios-cuervo entra en el plan. Concretamente lo que buscamos es:
- Ascua muy grande
- Ascua divina grande
- Ascua oscura
- Emitir fuerza
- Ira de los Dioses
- Gran Lanza de Relámpago (10 medallas de sun-bro para conseguirla)
- Espada Luna Oscura (10 recuerdos de represalia para conseguirlo)
- Talismán de la Luna Oscura (viene en un pack con lo anterior)
En todo este proceso preveo que Vanessita Xi va a palmar, aunque sea por pura desconcentración. O sea, por mi culpa. El resumen:
- Muerte por caída en el Gran Hueco. Quería avanzar un poco la línea de Siegmeyer el Cebolla Loca y el precio es descender por esta horrible zona donde reina mi peor enemigo: la gravedad.
- Dos muertes frente al sabio de fuego. No le pillo los tiempos de esquiva a estos mamonazos.
- Muerte por manotazo del Lecho del Caos. Estaba granjeando bichos del caos y pensé en darle un intento. Lo odio.
- Muerte por un mímico en los Archivos del Duque. Por desgracia, el monstruo aún tenía el buff del canalizador y de una patada giratoria ha dejado a Vanessita Xi hecha fosfatina.
- Muerte por primer encuentro con Seath el Descamado. Esta era inevitable.
- Muerte por combo de canalizador y huecos cristalinos en los Archivos del Duque.
- Dos muertes por espectros negros mientras iba a buscar el ascua muy grande.
- Muerte por esqueleto gigante mientras cogía la gran ascua divina.
- Dos muertes variaditas en el Mundo Pintado de Ariamis mientras granjeaba demonios-cuervo.
Contador de muertes: 34
Las almas gordas
Ya armada hasta los dientes y con un respetable nivel 80, Vanessita Xi se dispone a afrontar el reto final de su travesía por Lordran. Primero, toca la justa venganza contra Seath el Dragón Calvorota, así que a la cueva nos vamos. Muero una vez por culpa de una almeja traicionera que se coló en la lucha sin darme cuenta y otra por ser malísimo y no darme cuenta de que no me quedaba Estus.
El siguiente en la lista es el Lecho del Caos, aprovechando que tengo desbloqueado el atajo hasta Izalith. De paso intento ayudar al pobre Siegmeyer pero sus heridas son demasiado graves tras la lucha contra los devoradores del caos. El Lecho del Caos cae al tercer intento, principalmente por ir desconcentrado y ser manquísimo.
Vanessita Xi coge el equipo anti-no-muertos para descender a la Tumba de los Gigantes. De camino hasta el gran señor, el espectro oscuro de un paladín y un esqueleto gigante me hacen un sandwich y muero vergonzosamente. Nito, el pobre, es muy fácil y cae a la primera: su hueste de esquelectos no es rival para la Ira de los Dioses.
Finalmente, sólo restan los Cuatro Reyes. Pese a lo desafiantes que pueden resultar, especialmente en NG+, en la primera vuelta el ramotruqui recomendado es esquivar cero y aporrear sin ton ni son. Así que antes de tirarse al Abismo, cambiamos nuestra fiable armadura de caballero de élite por la de Havel, escudo de Emblema de Hierba a la espalda y nos ponemos el anillo de Artorias. Una vez abajo: fumarse un capullo de hierba verde, Espada de Luna Oscura y a garrotazo limpio. EZ.
Contador de muertes: 39
OJO cuidao
El final del artículo revela uno de los finales del juego.

El fin
Con las almas de los grandes señores en su poder, Vanessita Xi se enfrenta ahora al reto final. Cualquier fanático de la saga sabrá que con un escudo se pueden rechazar fácilmente sus ataques, pero como yo el tema de tiempos de reacción lo llevo fatal optaré por otra estrategia.
A diferencia de los Cuatro Reyes, no hay manera de tanquear los incesantes espadazos de Gwyn el Brasas. Por lo que cambiamos el pesado equipo por el Anillo de Havel y una armadura más ligera que permita a Vanessita rodar ágilmente. Sin embargo, la idea de porrazos mega-chetaos a dos manos se mantiene porque con dos golpes dados en sucesión el Señor de la Luz Solar trastabilla ligeramente, dando un tiempo crucial para recuperar estamina, curarse o lo que sea menester.
Vanessita Xi derrota a Gwyn al tercer intento, ambas derrotas causadas por pura avaricia e impaciencia. ¿Se vinculará a la Llama Vanessita Xi?
Contador de muertes: 41

