Vanessita XIII

Pese a ser mi entrega menos favorita, es justo que la tercera entrega del Dark Souls también tenga su Vanessita rejugada. Es un tremendo juegasso y es evidente que mi opinión no es la mayoritaria. El consenso está en que el más decepcionante de los tres es el segundo, con sus decisiones de diseño marcianas, su diseño de niveles inconexo y sus hitboxes demenciales. Este último punto además no tiene discusión.

No estoy ciego a estos asuntos, es más: creo que tienen una relación directa con los aspectos negativos que encuentro en Dark Souls 3. El equipo tras Dark Souls 2 tenían la imposible tarea de mejorar el primer juego, una leyenda que ha marcado una época, y tomaron decisiones cuestionables pero valientes. Por supuesto, la muy progresista y tolerante comunidad gamer entendió el enfoque desafiante de tal gesta y aceptó los cambios como mejor sabe: con una turba enfurecida, fuego y horcas.

Entonces llega Dark Souls 3, un prodigio técnico y de jugabilidad, un juego que promete volver a las raíces. Make Dark Souls Great Again. Ese conservadurismo da lugar a varios pecados que, al nacer de la cobardía intrínseca a la industria del viciojuego, se hacen para mí bastante dolosos.

La linealidad de la progresión de juego es una diferencia radical con las anteriores entregas. Apenas hay opciones a explorar y, cuando se presentan, son breves desvíos que conducen casi siempre a la misma ruta. De hecho, hasta Crucifixion Forest no hay elección posible y las únicas posibles en todo el juego (sin contar DLCs) son:

  • ¿Consigo la muñeca de los diáconos antes o después de Wolnir?
  • ¿Anor Londo o Capital Profanada primero?
  • ¿Visito las áreas opcionales?
    • Sobre la torre de Farron
    • El lago de lava
    • Los jardines
    • El pico del dragón

Y acabo este rollo señalando al reciclaje de historia, localizaciones y en general arropar al jugador con un entorno familiar en lugar de intentar innovar. Los desarrolladores eligieron el comfort de enlazar la llama, mantener el statu quo, en lugar de abrazar la humanidad y la oscuridad.


Dicho esto, Vanessita Xiii, Vanessita maga, Vanessita yonki: lo hará todo por un pico, el pico de Haysel. Un arma que se consigue relativamente pronto y sirve tanto para pegar zurriagazos como para lanzar conjuros. Combinado con el Anillo del Sabio abre muchos combos interesantes de torta y magia, estilo que me parece más interesante que el de quedarse a seis metros de los monstruos blasteando hechizos como una rata gran estratega.