El otro día pregunté por el Bluesky a mi nutrida audiencia de 12 personitas por una recomendación de viciojuego, concretamente un metroidvania. Hay veces que el cuerpo pide cosas y yo tengo cierta tendencia a escuchar más a mis tripas que a la sensatez, si alguna vez existió. Varias recomendaciones cayeron, todas apuntadas en la Ramo-Libreta, pero una escueta y lacónica llamó mi atención.
animal well
Vi que era un indie, de apariencia preciosa, sin combate y que además era de este año. Todo ello me intrigó y su razonable precio fue ya la gota que colmó el vaso de mi sed de metroidvania.
Un pequeño paréntesis: en esta última semana el Bluesky se ha vuelto loco. Hice un chiste del cual ya ni me acuerdo, alguien lo reposteó y ahora me siguen como cuatro cientas personas. Alguna de ellas hasta persona humana. Bueno, pues gracias por este sueño, prometo volverme completamente ebrio de poder.
El juegote
Como ya he apuntado antes, la atmósfera de Animal Well es muy bella, utilizando elementos retro con muy buen gusto. El misterio y el silencio, apenas roto, caracterizan toda la aventura. Lo que empieza pareciendo un sencillo plataformas se va retorciendo y revelándose como una complejísima estratificación de puzzles y de trampas y de curiosos personajillos.

Llegar al supuesto final del juego y ver los títulos de crédito requiere de cierta habilidad, tampoco una locura de dificultad, pero no es más que el principio. El juego, a través de narradores elididos, es bastante explicito en indicarle al jugador que hay mucho más. Encontrar todos los huevos secretos parece el siguiente paso obvio. Pero hay mucho, mucho más. Puzzles cada vez más intrincados. Desafíos cada vez más complicados. El jugador debe poner cada vez más destreza plataformera y más ciclos de sesera en ir pelando capas del juego hasta que, indefectiblemente, se le exige que recurra a la comunidad de jugadores para conseguir alguno de los secretos más reconditos.
Efectivamente, hay un puzzle del cual el jugador sólo tiene una pieza al azar de las 50 que existen, las otras 49 únicamente se pueden conocer a través de otros jugadores. Afortunadamente, la masa de la comunidad resolvió el problema en apenas una tarde. Al principio encontré esto un poco frustrante y no estaba seguro de que me gustase la idea pero, dándole un par de vueltas y pasados ya una serie de rompecabezas demenciales, se hace evidente que los desarrolladores pretendían fomentar esta conexión.
En fin, una maravilla de jueguito, 5 Ramoestrellas.
