Acerca de este blog
Llevo jugando a videojuegos muchísimos años. El primer videojuego con cara y ojos que recuerdo haber jugado fue el Rebelstar Raiders en el ordenador de los apartamentos turísticos de mi tía. El ordenador estaba en la parte de atrás de la recepción, donde mis primos y yo nos maravillábamos ante las posibildades del aparato, un 386 pepinísimo para la época. Antes me había caído a las manos algún Game & Watch, que técnicamente califican como videojuegos, pero aquello no pasó de ser machacar botones sin mucho propósito. El juego de estrategia por turnos, con toda su profundidad y complejidad, me voló la cabeza. Visto en retrospectiva, el juego era demasiado compicado para mi edad y estaba todo en inglés. Entiendo que por ensayo y error se llega lejos cuando empuja la ilusión infantil.
También recuerdo el primer juego que me pidió bautizar al personaje protagonista, en plural en este caso porque había un total de seis. El juego era el Might & Magic II: Gates to Another World, de nuevo un juego demasiado complicado y cuya solución final exigía nada menos que resolver un criptograma en inglés. Una espina que se me quedó clavada durante 30 años, pero eso es otra historia.
Como ya he dicho, eran seis los peronajes que había que crear y mi favorito siempre fue el arquero elfo conocido en todo el mundo de Cron como Sepia. Así pasaron los años, jugando a decenas de juegos, bautizando a todos mis personajes como “Sepia” o variaciones sobre ese tema. Sepia, Sepiola y Sepiaman eran sin duda los más utilizados.
Muchos años más tarde, mientras hablábamos del tema, Vanessita 0 me preguntó acerca del número de Sepias que habían existido. Eran muchísimas, eso era seguro, pero no tenía ninguna certeza al respecto. Me pareció buena idea empezar a numerar todos mis personajes en videojuegos, y ya que la señora había inspirado la idea, así nació la primera Vanessita 1.
Así es, la primera de un total de tres. Ha habido tres ciclos de Vanessitas. El primero empezó aquel mismo día, en el Tales of Maj’Eyal. Nunca llevé un registro de las Vanessitas y pronto su memoria quedó esparcida por el viento de un tiempo que barrió esos recuerdos ligeros y fugaces. Cuando llevaba ciento dos, me di cuenta que aquello era mejor documentarlo, así que empecé de nuevo en un blog de WordPress que, me duele admitirlo, desapareció por una mezcla de torpeza y vagancia cuando la cuenta de Vanessitas llegaba a las cinquenta y pico.
Así pues, retomo esta tarea de nuevo. Confío que el trabajo profesional de Vanessita 0 me sirva como soporte más longevo que una base de datos gestionada por mí en dios-sabe-qué servidor. Empiezo de nuevo sin mayor objeto que el de poder volver la vista atrás y recordar las historias que construyen los videojuegos. Cada Vanessita va acompañada de una descripción de sus vivencias, de extensión variable en función de la intensidad del juego y de la longevidad de la personaja. Si alguien encuentra estos relatos interesantes o útiles aparte de mí mismo, bienvenida será esa persona.
Posdata: el 13 de marzo de 2024 me pasé el Might & Magic II: Gates to Another World